29-01-2019
Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) en Panamá
La Jornada Mundial de la Juventud en Panamá ha terminado. Desde ahora, jóvenes de todo el mundo, tienen un reto, un camino a seguir que no es otra cosa que demostrar con su vida la fe en Jesús. Hermanas de nuestra congregación han participado en la JMJ; ellas pueden transmitir a las Hnas. de sus comunidades la vivencia y experiencia únicas que han vivido en esos días. En el Festival de la Juventud artistas de los cinco continentes por medio de la música expresaron su experiencia como cristianos. Los jóvenes, a través de la música y el cine escenificaron diversos temas trascendentales de su fe. El Papa, después de estas interpretaciones se dirige a los jóvenes con un hermoso discurso del que trascribimos algunos párrafos: Queridos jóvenes, ¡buenas tardes! Vimos este hermoso espectáculo sobre el Árbol de la Vida que nos muestra cómo la vida que Jesús nos regala es una historia de amor, una historia de vida que quiere mezclarse con la nuestra y echar raíces en la tierra de cada uno. Esa vida no es una salvación colgada “en la nube” esperando ser descargada, ni una “aplicación” nueva a descubrir o un ejercicio mental fruto de técnicas de autosuperación. Tampoco la vida que Dios nos ofrece es un “tutorial” con el que aprender la última novedad. La salvación que Dios nos regala es una invitación a ser parte de una historia de amor que se entreteje con nuestras historias; que vive y quiere nacer entre nosotros para que demos fruto allí donde estemos, como estemos y con quien estemos. Allí viene el Señor a plantar y a plantarse; es el primero en decir “sí” a nuestra vida, El siempre va primero, es el primero a decir sí en nuestra historia, y quiere que también digamos “sí” junto a Él. Así sorprendió a María y la invitó a formar parte de esta historia de amor. Sin lugar a dudas la joven de Nazaret no salía en las “redes sociales” de la época, Ella no era una “influencer”, pero sin quererlo ni buscarlo se volvió la mujer que más influenció en la historia. Le podemos decir con confianza de hijos: María, la “influencer” de Dios. Con pocas palabras se animó a decir “sí” y a confiar en el amor, a confiar en las promesas de Dios, que es la única fuerza capaz de renovar, de hacer nuevas todas las cosas. Y todos nosotros hoy tenemos algo que hacer nuevo adentro, hoy tenemos que dejar que Dios renueve algo en mi corazón. Pensemos un poquito: ¿Qué quiero yo que Dios renueve en mi corazón?
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