22-12-2017
NATIVIDAD DEL SEÑOR
"Los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Dios" Isaías 52,7-10 ¡Qué hermosos son sobre las montañas los pasos del que trae la buena noticia, del que proclama la paz, del que anuncia la felicidad, del que proclama la salvación y dice a Sión: «¡Tu Dios reina!» ¡Escucha! Tus centinelas levantan la voz, gritan todos juntos de alegría, porque ellos ven con sus propios ojos el regreso del Señor a Sión. ¡Prorrumpan en gritos de alegría, ruinas de Jerusalén, porque el Señor consuela a su Pueblo, él redime a Jerusalén … todos los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Dios. Juan 1,1ss Al principio existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. Al principio estaba junto a Dios. Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe. En ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la percibieron. La Palabra era la luz verdadera que, al venir a este mundo, ilumina a todo hombre. Ella estaba en el mundo, y el mundo fue hecho por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a los suyos, y los suyos no la recibieron. Pero a todos los que la recibieron, a los que creen en su Nombre, les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios. Este es Jesús al que todos esperamos; Jesús, que nosotros volvemos a revivir cada Navidad; Jesús en nuestra tierra. Jesús que vino a salvarnos. La Palabra de Dios nos ayuda a recordar y hacer presente a este “Dios con nosotros” al "Príncipe de la Paz", y nos anima a creer en la Buena Noticia.
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